ZUMO

“Alimenta el pluralismo de ideas”. (ARATICO)

DEPORTEMAS

Frágil institucionalidad deportiva

Selva Montes Campos.
Periodista.

El fútbol y otras disciplinas padecen de una frágil institucionalidad deportiva. Precariedad que alcanza a la práctica misma de cada uno de los deportes, su economía, administración, competitividad e infraestructura.

César Salinas, presidente The Strongest y Guido Loaiza, presidente Bolívar.

Bolivia, a poco de cumplir 193 años de vida republicana, 6 de agosto de 2018, aún no termina de consolidar sus estructuras institucionales que, su gente, en su extensión territorial-geográfica asume distintas formas de organización.

Para esta realidad, claro que concurrieron factores internos y externos. Hidalgamente cabe reconocer que más prevalecieron los internos. Cargar todo el fardo pesado a imperialismos y antiimperialismos, implica deslindar responsabilidades.

Sean actores o protagonistas de autenticidad y/o de impostura humana, lo menos que interesa son los nombres de los dirigentes de equipos, clubes, asociaciones, ligas y federaciones. Describir y analizar mentalidades y comportamientos recurrentes, es lo que se hará en Deportemas.

Se ensaya un entendimiento acertado o errado con el que los lectores pueden discrepar y/o asimilarlo como suyo. Se subraya que es la convicción en uno u otro caso, la que alienta el propósito de buscar, encontrar y establecer algunas causas que originan el mal estado del deporte boliviano.

Los bolivianos, culturalmente incurren en mala praxis de su idiosincrasia. Mala cuando se subestima frente al llegado y también mala cuando se exalta a sí mismo para envanecerse y jactarse. Lo uno y lo otro es nocivo en cada uno de los miembros de la sociedad, porque el YO, o también EL SOLO YO MISMO degenera en no ver más allá del ombligo o de la nariz.

Este medular complejo de inferioridad ante lo foráneo y de superioridad respecto del compatriota, deportiva y específicamente es el talón de Aquiles. Y el fútbol es el espejo que refleja la precaria institucionalidad de todos los deportes practicados en Bolivia.

Las instituciones son incipientes. Carecen de masas societarias que coticen para consolidar el desarrollo deportivo, económico y administrativo de cada una de ellas. Es lamentable que la filantropía, el asistencialismo y los emprendimientos empresariales sean los que sustenten medianamente las prácticas deportivas.

Al margen de The Strongest, el más avanzado en infraestructura patrimonial, su archirrival Bolívar, en lugar de mejorar lo que trabajara y dejara antes de morir en un accidente aéreo uno de sus presidentes, Mario Mercado Vaca Guzmán; en la reciente década, se hizo todo lo contrario en la cogestión de Marcelo Claure con BAISA y Guido Loaiza, como presidente del club.

Destruyeron el Estadio Simón Bolívar, construido en los años 70 del siglo pasado. Se desmanteló lo poco que existía cuando se desmontaron fierro y tablones que consolidaban las tribunas Sur y General. Los vecinos de Tembladerani, seguramente hinchas, testimoniaron que en los recientes 41 años, “ni siquiera pintaron la fachada de la tribuna norte”, ubicada sobre la avenida Landaeta.

En la próxima edición se analizará conceptualmente lo deportivo y lo administrativo, no de todos los clubes, sino de algunos que mandan señales del estado bajo del deporte boliviano.