FOJAS

“Inocencia encarcelada, culpabilidad libre”. (ARATICO)

Desconfianza en designados
para altos cargos judiciales

Florencia Labiosse Bustos.
Periodista.

Sin esperar los resultados de la elección de altos cargos judiciales en Bolivia, el sentido común de la gente que no medra de la cosa pública, sino que peregrina con sus vidas en busca de justicia, ¿habrá emitido un voto consciente?

Los que hicieron lo que hicieron, con la sola realización del evento electoral, legalizaron y legitimaron el propósito político mayor del MAS y del gobierno. Pasa que los votos válidos son de enorme utilidad para el orden establecido por demás perverso. El voto nulo es discriminado.

La Asociación de Víctimas del Órgano Judicial aseguró en 27 de noviembre reciente, que no existe confianza en varios de los que aparecieron en las listas de seleccionados y designados para el Tribunal Supremo de Justicia, Tribunal Agroindustrial, Tribunal Constitucional y del Consejo de la Magistratura.

Los mismos abogados corruptos que integran consorcios delincuenciales figuran en las listas aprobadas por la Asamblea Legislativa de Bolivia. Son los que anteriormente fungieron como autoridades de Tribunales Departamentales. Sobre ellas pesan varias denuncias por prevaricato y otros hechos de corrupción, se enfatiza en un documento-denuncia.

Esta organización ciudadana identifica a Nuria Gisela Gonzáles Romero, ex presidenta y ex vocal de la Sala Primera del Tribunal Departamental de Cochabamba, postulante calificada al Tribunal Supremo de Justicia. Mirtha Gaby Meneses Gómez, ex vocal de la Sala Tercera, es la candidata aprobada al Consejo de la Magistratura.

La asociación civil filial Cochabamba, antes de las elecciones del pasado 3 de diciembre, denunció que ambas son encubridoras de redes criminales que operan en Cochabamba como las de los jueces encarcelados Néstor Enriquez Quiroga y Eduardo Arce León.

Aseguraron que las dos señoras plenamente identificadas tienen mucho poder político del MAS. Hasta aquí, “hicieron lo que quisieron con la administración de justicia que convirtieron en abierta “injusticia mercantilizada”, comentó una de las víctimas.

Como una evidencia de esa su denuncia, se insistió con que a los jueces encarcelados Néstor Enriquez Quiroga y Eduardo Arce León, los hicieron recuperar su libertad, vía “amparos curiosos”. El tráfico de influencias es la instancia y el mecanismo que toma decisiones y acciones de este tipo; la idoneidad y la probidad, no cuentan para lo correcto, se subraya.

Si ocupan cargos más altos a los que ya desempeñaban, las dos candidatas convertidas en vocales, con el poder del MAS, empeorarán la situación, comentó el dirigente y presidente de la Asociación de Víctimas de la injusticia boliviana, filial Cochabamba, Rubén Camacho.