DEBATEmas

“Los que discrepan se ilustran, los amanuenses se incivilizan”. (ARATICO)

Debate: La incorreción de lo “políticamente correcto”

José Rafael Vilar*

Por hipocresía llaman al negro, moreno; trato a la usura; a la putería, casa; al barbero, sastre de barbas y al mozo de mulas, gentilhombre del camino.

Aunque la “corrección política” es tan vieja manipulación del lenguaje como la cultura — Escandell Vidal lo pone en boca de Gorgias de Leontinos en el siglo V aC—, el concepto —y su término— se popularizó en las décadas de 1970 y 1980 bajo el supuesto de que su empleo promovería la igualdad de todas las personas y grupos sin importar distingos ya sea por raza —una “mala palabra” para el discurso “correctamente político”—, cultura, religión, género u orientación sexual.

Pero hay que tener cuidado de no caer en un puro ejercicio cosmético, en definitiva gatopardismo funcional al statu quo. [Marcelo Colussi: “Lo políticamente correcto.”] Sin dudas, el lenguaje políticamente correcto —o lenguaje PC— a primera vista tiene un efecto muy loable: La protección de los débiles, la eliminación de las marginaciones, la defensa de las víctimas, la adhesión a la ética, el respeto de las minorías — marginadas o no— y de la diversidad cultural, religiosa, ideológica y de preferencias sexuales.

Sin embargo, no siempre — casi nunca— lo aparente es lo cierto. Tras todo lo loable de sus propósitos, quienes usufructúan un pretendido “liderazgo” de su empleo esconden una creciente manipulación del lenguaje: palabras prohibidas, frases obligatorias, mantras impuestos, barbarismos y neologismos, en el mejor de los casos circunloquios —significados invertidos al uso del newspeak orwelliano—, la mayoría ciertamente eufemismos que conllevan una verdadera y antidemocrática imposición ideológica a través de exageradas o falsas victimizaciones, muchas veces de muy activos grupos de presión o minorías militantes.

La corrección política ha consistido […] en «poner nombres o cambiarlos» mediante la utilización de eufemismos y misnomers, «nombres o apelativos engañosos», y tiene antecedentes en conformismos «impuestos por grupos de presión que exigían acatamiento a determinados valores o definiciones». En ese sentido, «puede ser vista como una nueva forma de ortodoxia» que no impone ninguna autoridad ni está amparada por ninguna ideología específica; en sus orígenes sólo hay dispersas. [Luis María Linde de Castro: “La corrección política: un animal grotesco, pero feroz.”]

Los lenguajes PC tienen sus principales fuentes en un origen ideológico: la conjunción de la visión marxista crítica del discurso de la denominada Escuela de Frankfurt —Horkheimer, Adorno, Mar-cuse, Fromm, Benjamin y Habermas— con la visión del lenguaje como producto de la mentalidad burguesa de los deconstructivistas y afines —Derrida, Barthes, Foucault, De Man, Rorty— promovió formas de “emanciparse” de “los mecanismos de dominación y encubrimiento” insertos en el lenguaje, conllevando el predomino actual, en amplios espacios intelectuales, sociales y políticos, de la denominada “hermenéutica de la sospecha”.

La posterior unión de los postulados marxistas de la Escuela de Frankfurt con los sostenidos por Franz Boas y la American Anthropological Association —hoy totalmente descartados— que establecían que todos los pensamientos teóricos están basados en el lenguaje que una persona habla y la forma en que la persona entiende y conceptualiza el mundo, fueron las fuentes definitivas del movimiento de lo políticamente correcto que surge en los EEUU en la década de los sesenta a partir de las protestas estudiantiles de ese período contra el establishment — por la lucha por los derechos civiles y contra la guerra en Vietnam, inicialmente confluentes con el socialismo libertario— y su conjunción con las diversas corrientes sociales que propugnan la abolición de situaciones de injusticia para las mujeres, los negros y todas las minorías sexuales —negro y minoría sexual son dos términos «políticamente incorrectos»—, religiosas y de cualesquiera tipos.

A primera vista, en el intento de poner en evidencia situaciones de exclusión, discriminación e injusticia, el empleo de un lenguaje políticamente correcto debería ser parte importante de corregirlo. Sin embargo, el lenguaje PC —que generalmente expresa eufemismos—, en lo peor de sus empleos, conlleva nuevas discriminaciones y peores absurdos. Prensa y lenguaje PC De primera, el lenguaje PC no comulga en prensa con las má- ximas de claridad —sin tecnicismos ni frases largas y difusas—, precisión —redactar en términos asequibles a todos— ni eficacia —ni más ni menos: sólo las palabras justas e indispensables. José Antonio Martínez García, refiriéndose al empleo del lenguaje PC en la prensa en su arFuente: http://www.cuantarazon.com/busqueda/0/pol%C3%ADticamente%20correcto

La Paz, agosto de 2017 Página 7 tituló “El lenguaje (políticamente) correcto no es lo que parece”, lo denomina «un veneno en papel de regalo» porque el empleo de eufemismos y de circunloquios para “maquillar” la realidad tienden a servir de filtro de esa información más allá del lenguaje y terminan “hurtando” la información y lo que nos llega como receptores de esos medios es información censurada y, en muchos casos, tergiversada. Un medio PC nos “informa” sobre “bombas inteligentes” —o “bombas limpias”, creadas para aniquilar al enemigo “quirúrgicamente” (muy “usado”)— pero que tuvieron fallas y provocaron “daños colaterales” —cuando mueren (la palabra “asesinados” es aún menos PC) víctimas civiles inocentes que estaban “imprevistamente” en donde cayó la bomba (que no era “tan inteligente”)—; “ataques selectivos” —asesinatos—; “limpieza étnica” —bestial matanza racista— o “enfrentamiento religioso” —masacre por cuestiones de religión— ; “lucha armada” —se equilibran víctimas y verdugos del terrorismo—; “guerra humanitaria” —intervención armada en medio de una masacre—; “fuego amigo” —matar a propios… Otras veces, el eufemismo casi justifica lo sucedido, como cuando el medio difunde un “reajuste laboral” — despidos masivos—; “solución habitacional” —acuciante falta de viviendas— o la etiqueta de “economías emergentes” —tan “amada” y socorrida en informes internacionales y gubernamentales para designar a países hundidos en el subdesarrollo.

La misma asepsia sucede cuando se le denomina “usuario de sustancias adictivas” a un drogadicto y el aborto se desdramatiza en la “interrupción voluntaria del embarazo”. De la corrección y los absurdos en el lenguaje PC A los ejemplos anteriores de “corrección política en el lenguaje” podríamos sumar muchos otros, a veces eufemismos y otras puras pamplinas o despropósitos, pero me quedo colijo con dos joyas: “cosméticamente diferente” por “feo” y “dentición alternativa” por “dentadura postiza”. Si nos atenemos y plegamos a la subjetividad y el capricho de cada uno, y a la extrema susceptibilidad de nuestros días, pronto no habrá nombre que no esté estigmatizado y prohibido, y entonces no nos entenderemos. [Javier Marías Franco] A los eufemismos anteriores, se adiciona la prohibición de expresar las asociaciones “noPC”: «cuento chino», «trabajar como un negro» o «regatear como un judío», entre otros y también el empleo de los disfraces de Halloween, pintarse la cara de negro con maquillaje y usar tocados o plumas como muchas tribus nativas americanas serían acciones políticamente incorrectas, algo de que ni la Biblia se ha librado de expurgación.

En 2006, teólogos alemanes de ambos sexos publicaron la Biblia en lenguaje justo (Bibel in gerechter Sprache), en la que Dios —Adonai— es neutral, además, de llamársele «el Eterno» y «la Eterna», «Él» y «Ella», «el Santo» o «la Santa», «el Viviente» o «la Viviente» o, simplemente, «Tú» y el tradicional «Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre…» se convertía en «Tus hijos e hijas, Dios, que eres nuestra madre y nuestro padre en los cielos, santifican tu nombre…» (Sin embargo, en esta nueva “traducción antisexista” Satanás, el Diablo, el Demonio, el Mal siguen siendo, en todo momento , absolutamente masculinos). Otro “aporte” del lenguaje PC son los usos de repeticiones absurdas e innecesarias cuando en nuestra lengua —y en otras incluso más— existe el masculino genérico viniendo desde el latín (y éste desde el griego y el etrusco y, hacia atrás, desde otras itálicas en el tronco indoeuropeo, sin olvidar el celta): «bienvenidos y bienvenidas», «los y las presentes», “los niños y las niñas” (y sus correlatos escritos: «los y las niñ@s» o «los y las niñxs»), “los ciudadanos y las ciudadanas”, que la Real Academia Española denuncia «van contra el principio de economía del lenguaje, y se funda en razones extralingüísticas. […] deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos» (http:/ /www.rae.es/consultas/losciudadanos-y-las-ciudadanaslos-ninos-y-las-ninas).

En “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer” (http://www. rae.es/sites/default/files/Sexis mo_linguistico_y_visibilidad_de_la_ mujer_0.pdf) el lingüista Ignacio Bosque Muñoz advertía de los peligros que alteraciones de facto —indiferentes a las reglas lingüísticas y a la misma evolución del lenguaje— conducen a lo que se denomina despotismo ético. En ese sentido, afirmó «que los textos […] contienen recomendaciones que contravienen no solo normas de la Real Academia Española y la Asociación de Academias, sino también de varias gramáticas normativas. […]. En ciertos casos, las propuestas de las guías de lenguaje no sexista conculcan aspectos gramaticales o léxicos firmemente asentados en nuestro sistema lingüístico.» En ello, mucho han incidido los propios medios masivos de comunicación. En Latinoamérica, sobre todo en los países bolivarianos, en su búsqueda de satisfacer al Poder han actuado de forma que «nada tiene que envidiar al trabajo de Winston Smith en el Ministerio de la Verdad en 1984 de Orwell», en palabras de Manuel Ballester (“Lo políticamente correcto o el acoso a la libertad”). Lenguaje PC bolivariano El lenguaje PC, como hemos dicho antes, es un fenómeno que ha permeado gran parte de la comunicación a la que accedemos y de la “agenda verbal” de la mayoría de los políticos, no importa su filiación ideológica ni su ubicación geográfica.

Pero los gobiernos del socialismo del siglo 21 han sido “empeñosos” cultores afiliados programáticamente a este lenguaje —pretendidamente— igualitarista y aséptico. Ejemplo de una “correcta” etiqueta eufemística llevada al extremo del lenguaje PC o una parodia orwelliana —de ello absolutamente seguro estoy de que no lo fue porque no le cuecen habas— fue la creación por el presidente Maduro Moros del denominado Viceministerio para la Suprema Felicidad Social como la dependencia encargada de las misiones sociales. «He decidido crear el viceministerio y lo he llamado así en honor a nuestro comandante Chávez y a Bolívar. Tendrá el objetivo de la suprema felicidad social.» Claro está, antes de la crisis actual. Nada mejor para entender a dónde se puede llegar en el pretendido “igualitarismo” con el empleo del “lenguaje políticamente correcto” que el ejemplo real del artículo 41 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: En 188 palabras, 56 corresponden a diferenciaciones de género (venezolanos y venezolanas, Presidente o Presidenta, Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva, magistrados o magistradas y así sigue la rima).

De Maduro Moros son famosos sus barbarismos por querer evitar sexismos: “estudiantes de los liceos y liceas del país” — sobre becas para los centros de estudio— (https://www.youtu be .com /wa tch? v=v_ sAA yp ju3s), “millonas y millones” — «Tenemos una generación de oro brillando por el mundo. Hoy tenemos millones y millonas de Bolívar» — (https://www.youtu be.comwatch?v=R8yrIO1yt6s), “entregaremos 35 millones de libros y libras” (https://www.youtube.comwatch?v=dY_uyExYU9U) —y no se refería ni a peso ni a moneda… También su imaginación es “muy feraz”. Además del pajarito que le hablaba y que era Chávez, tiene otras frases antológicas: «Bolívar fue huérfano de esposa» (https://www.youtube. com/watch?v=eq3HGJ72ULI), «Territorios del Alba [en realidad debió ser «de la ALBA»] están libres de alfabetismo» (https:// www.youtube.com/watch?v= pWIWD9rR2gU), «No dudé ni un milímetro de segundo» (https:/ /www. youtube.com/watch?v= t23Tw6UbAao), «Las 35 horas del día, a todas horas» (https:/ /www.youtube.comwatch?v= JXvdzWxaTHE), «Los extranjeros que nos atacan son de otro país» (https://www.youtube. com/watch?v =I7TQ5aAna7Y), y otra peliaguda —a confesión de partes…—: «Los capitalistas especulan y roban como nosotros» (https://www.youtube. com/watch? v=F0RIf59XzLk). Y la “estelar”: «Así como Cristo multiplicó los penes» [sic] (https://www. youtube.com/ watch? v=Quzj1SKy6l4).

Pero, con él podrían competir George Bush y Evo Morales Ayma. De Bush son: «El futuro será mejor mañana». «Un número bajo de votantes es una indicación de que menos personas están yendo a votar». «No es la contaminación la que amenaza el medio ambiente, sino la impureza del aire y del agua». «Estamos empeñados en trabajar con ambas partes para llevar el nivel de terror a un nivel aceptable para ambas partes». «Es importante entender que hay más intercambios comerciales que comercio». Y una joya: «Si no tenemos éxito, corremos el riesgo de fracasar».

Del presidente Evo son: «Nuestros abuelos lucharon históricamente contra todos los imperios: imperio inglés [quienes jamás llegaron por nuestros territorios], imperio romano [¡sic!], contra todos los imperios, y ahora nos toca luchar contra el imperio norteamericano». «En países como Puerto Rico y Cuba los indígenas prefirieron autosuicidarse [sic] antes que ser esclavos de los españoles». En fin, en todos lados cuecen habas

*El presente artículo es una versión condensada del original que puede ser leído en: http://joserafaelvilarloquepienso.blogspot.com/