Bolivia - OTROJO - Nº 13 - Junio 2017

En Argentina...

MASONERÍA, DICTADURA Y GUERRILLA!

Rogelio Vicente Peláez Justiniano.
Periodista.
¡La corrupción es dictatorial y también democrática!

Lo concreto es que los disfrazados como imperialistas y antiimperialistas, “bailan ritmos musicales interpretados mundialmente por la masonería en sus distintos niveles jerárquicos. Los muertos no interesan, porque acumularon colecciones para satisfacer sus intereses antepuestos a los de la colectividad.

Los Montoneros, subversivos en y de Argentina, en las décadas de los años 70 y 80 “se divirtieron en una de esas fiestas”. La sangre de los asesinados y el dolor de sus familias, cruel e inescrupulosamente, son “los tragos con los que, entonces, se emborracharon”.

El ateísmo al no creer en Dios, dialécticamente es creyente del que niega y no desmiente. En la Creación, la guerra entre el bien y el mal comenzó en el cielo y bajó a la casa grande que destruyen sus mismos moradores. No confundir con una “casa del pueblo y con un museo que rinden culto a la personalidad”, construidos por el egocentrismo y el abuso de poder que medran de las arcas públicas.

La ambición política de poder es el origen de tal conflagración cósmica que, seguramente, más temprano que tarde terminará a favor del bien, porque los tibios por su ambivalencia, no cuentan en esta conflagración. Para DIOS no existe nada oculto, se aprende leyendo o estudiando la Biblia. Una verdad que, el despotismo humano ignora o jactanciosamente, soslaya.

Trabajos periodísticos con autoría intelectual y material, basados en decenas de miles de documentos que, el hombre en el poder, cree ocultarlos para siempre, confirman que la masonería planetaria maneja los hilos de la política partidaria. Aquella y/o esa misma de la que, algunos de las élites derechistas y izquierdistas, usufructúan.

En los hechos, significa que la masonería mundial frustra y/o extermina ideales y utopías de hombres decididos a enfrentarse a todo. Cambiar a costa de sus vidas el orden perverso en el que viven, degenera en que la tesis y antítesis escenifican una parodia con alto costo social.

Esta reacción de los mortales pensantes, no puede atribuirse a estupidez, o a una activación hormonal. Ante la injusticia social y tiranía política partidaria, estos hombres idealistas, se insiste, cuestionan, denuncian y se enfrentan honestamente. Se juegan la vida, frente al “Nuevo Orden Mundial” que se repite cíclicamente.

Leyendo textos de investigadores, se asimila o entiende que la masonería es una sociedad secreta para la superación espiritual e intelectual de sus miembros. Organizada estructuralmente en logias en las que, el ser humano y su razón como sujeto social, desarrollaría primero el YO, SOLO YO MISMO y, después, algunos rasgos de filantropía y solidaridad para con sus pares corporativos. (Lectura completa, haga clic aquí)