Bolivia - OTROJO - Nº 11 - Abril 2017

¿MASONERÍA, PODER Y
“PROCESO DE CAMBIO”?

Rogelio Peláez Justiniano.
Periodista.
Cuando el poder no tiene escrúpulos, es tiranía.

El título de apertura ha sido ensayado, después de tomar dos términos del lema institucional que, la masonería internacional consigna en una carta abierta dirigida en 2010 al Presidente de Bolivia, Juan Evo Morales Ayma. Por la transcripción inextensa del contenido de tal misiva, al abuso de poder imperante en el país, se interpela a entender que no se trata de forzar situaciones parar favorecer y/o perjudicar a autoridades. Más aún, si para la impostura, sequía es inundación.

La compilación de varios y distintos trabajos periodísticos elaborados con autoría acreditada en los recientes cinco años, a la prensa le sirve para, públicamente, unas veces retrotraer y generalmente, establecer hechos de interés de y para un país del mundo. Con esta labor se pretende que la colectividad active voluntariamente su memoria en los ámbitos espiritual, social, político y económico.

Otrojo.com, periódico mensual digital boliviano, está convencido que, en todas las actividades humanas de esta vida, siempre hay una primera vez en circunstancias con causas y efectos. Atribuir a casualidades y coincidencias, es matiz de la evolución en permanente involución política, por los embustes que la impulsan.

Frente a los acontecimientos que enrostran individual y colectivamente a los ciudadanos hipersensibles con el “no me importa”, corresponde evitar que pasen desapercibidos declaraciones, actos y hechos concretos. Este trabajo periodístico procura que tal cúmulo, no sea parte de un desfile cívico en defensa de la “patria frente al capitalismo, con el que los socialistas se capitalizan para enriquecerse”.

Sería cómodo y simplista soslayar que, en este siglo XXI (21) después de ser concebidos y nacidos en y de un vientre “neoliberal”, renieguen de su origen partidario y ahora posen como “revolucionarios, izquierdistas e inmaculados que obedecen al pueblo”. No es calumnioso describirlos como los nuevos “socios listos” del orden establecido que discurseaban combatir y ahora, fortalecen y/o consolidan.

Sobre las espaldas de este biotipo con tipología, humana, social y política, partidariamente entendida, caen taques repletos de agravantes. De otras tantas, la impostura es la más grave, aunque eficazmente utilitaria para engañar y estafar a los “oprimidos”. Legalizar la sobreproducción de cultivos de hoja de coca y no controlar su mal uso como el que nutre al narcotráfico y su reina “cocaína”, no puede ser “revolucionario”. ¡ Es delincuencial !

Estos actores, con cinismo impune, se retratan en su propio espejo como “antiimperialistas desde antes de la creación divina y/o evolución humana”, según la visión política que tengan. La falta de escrúpulos, sin matiz nihilista alguno, irresponsablemente “empeora lo malo anteriormente pensado y practicado”.

Ni primicia, ni descubrimiento. El trabajo cotidiano de la prensa, sin matices subalternos, siempre registró, registra y registrará una memoria de hechos. Claro, la prensa diferente a la amanuense, esa misma que se escuda en el “periodismo militante”. La impostura no tiene ideología, solamente tiene bolsillos. ( LUPA )